Sólo me estaba despertando
Escucho pisadas que se acercan. Es de día, pero la habitación está a oscuras. Yo todavía en la cama, aunque ya sea más de las once. Pero es que me encanta dormir. Las pisadas se acercan. Sonrío ampliamente, sé que eres tú, me vienes a despertar. Me pongo seria y me hago la dormida. Te oigo entrar con todo el sigilo del mundo, yo sonrío para mis adentros. Te inclinas sobre mí. Me dás un dulce y casto beso en los labios de buenos días. Abro los ojos y gimo suavemente mientras me estiro. Vuelvo a mirarte y nos sonreimos. Ambos sabemos que piensa el otro. Desearíamos arrancarnos la ropa y lamer nuestros cuerpos, hacer el amor dejándonos llevar por nuestros instintos pero… No estamos solos, debemos controlarnos.
Nos volvemos a sonreir, pero una sonrisa de resignación, sabiendo lo que pasa por la mente del otro.
Te indico que te inclines sobre mí. Preparas tus labios para volver a besarme dulcemente, pero yo sonrío maliciosamente y te doy un lametón en los labios. Nos separamos y ambos sonreimos picaronamente. Te acaricio suavemente las piernas sobre el pijama, mmmhhh… esas piernas que tanto me gusta. Palpó tus muslos duros y tú te sonríes divertido. Me destapas y te sientas a mi lado. Subo mis manos por tu muslos, sigo por tu cadera, meto mis manos bajo tu parte de arriba del pijama. Llego a tus pezones. Sonrío y tú sonríes. Levanto el pijama. Me siento sobre ti. Sonrío al notar tu excitación entre mis piernas. Me inclino y comienzo a lamerte los pezones con suavidad mientras te miro felinamente, tú sonríes mientras gimoteas suavemente y no sacas los ojos de mi mirada que hace que te excites más. Apoyas tus manos sobre mi cadera y las deslizas por debajo de mi pijama hasta mis pechos, comienzas a juguetear con ellos con algún roce "casual" de mis pezones que hacen que me estremezca placentera mientras sigo lamiendo tus pezones como una gatita.
-A DESAYUNAR!! –•nos gritan desde el otro lado de la casa
Nos quedamos paralizados temerosos de que nos pillen. Ha sido una falsa alarma.
-YA VAMOS!!! -•respondo
Sigo lamiendo tus pezones mientras tú te retuerces debajo de mí de placer, sonrío maliciosamente y sigo lamiéndote. Ves mi sonrisa y te vengas pellizcándome los pezones, yo me estremezco de placer y emito un gritito ahogado de placer. Te miro mal y te doy un azote. Susurro “No me hagas hacer ruido”. Tú te ríes y acaricias la areola de mis pechos con la yema de los dedos, comienzo a moverme sobre ti, rozando mis entrepierna húmeda contra la tuya, sobre los pijamas. Sonríes. Metes tu mano bajo mi pijama mientras con la otra sigues masajeando mis pechos y pellizcando mis pezones, llegas hasta mi clítoris y comienzas a jugar con él entre tus dedos, te miro excitada y comenzando a ser tu gatita sumisa. Deslizas tu otra mano hasta mis nalgas y mi aprietas con más fuerza contra ti para que note bien lo excitado que estás. Me recuesto suavemente sobre ti, deslizo una mano por tu torso hasta tus muslos, y meto mi mano bajo tus pantalones, tomo tu miembro y comienzo a masturbarte suavemente mientras con la otra mano me apoyo en la cama y mis labios te pellizcan por el cuello. Tú sigues con mi clítoris. Mi respiración se agita. Me revuelvo nerviosa sobre ti. Necesito gemir pero nos oirán. Me aguanto… Bajas tu mano hasta mi vagina y comienzas a jugar con mis labios con la yema de tus dedos. Yo sigo lamiéndote el cuello y acariciando tu miembro entre mis manos. Te noto húmedo y eso me excita más. No puedo resistir. Necesito gemir. Pego mi boca contra tu pecho y gimotea suavemente. Metes suavemente dos dedos en mi vagina. Gimo con más intensidad mientras se abren paso dentro de mí. Me besas con fogosidad para acallarme mientras jugueteas con tu lengua dentro de mi boca. Saco mis manos de debajo de tu pantalón y trato de levantarme para que no sigas. Me agarras con fuerza de las nalgas para inmovilizarme. Sabes bien que puedes manejarme como desees.
Oímos que alguien viene hacía a nosotros.Volvemos a nuestras posición rápidamente. Yo dentro de la cama, húmeda… muy húmeda. Arropada. Tú sentado a mi lado tapándote bien con la bata.
-Se puede saber que haceis?? -•dice la persona que se asoma a la puerta de mi habitación
-Nada… sólo me estaba despertando –•murmuro disimulando mi respiración agitada. La persona se va. Nos quedamos mirando el uno para le otro y nos sonreimos con complicidad. Te acaricio sobre el pijama tu miembro excitado. Nos sonreímos y me levanto.

Por Eva
Si alguno de los relatos te ha gustado, deja tu comentario, por favor 







chikitona dijo
Cada dia que paso por aqui me gusta más.
Teneis unos relatos muy tiernos y a la vez muy excitantes, me encantan!!
26 Febrero 2007 | 07:11 PM